quarta-feira, 19 de dezembro de 2018

Tamanrasset y Tibhirine: la continuidad de una misma vocación


Los Beatos Monjes de Tibhirine son los sucesores espirituales del Beato Carlos de Foucauld. Hay, entre los trapenses y el ermita, una conexión vocacional, geográfica y teológica. Tal vez, el aspecto más visible sea la inmersión de ambos en medio del contexto islámico. Tamanrasset y Médea, donde estaban el monasterio y la ermita, se ubican en territorio argelino, en extremos opuestos. Otro punto interesante es pensar que el norte de África siempre ha sido una región de gran efervescencia de la vida mística musulmana. La santificación encontrada por cristianos en medio de los marabuts sufis, es un testimonio elocuente del espíritu de oración de los bereberes, árabes y tuaregues.

Carlos de Foucauld ingresó en la Orden Trapense, tras su conversión, el 16 de enero de 1890, en la Abadía de Nuestra Señora de las Nieves, en Francia. Este monasterio había sido fundado algunas décadas antes, por monjes provenientes de la Abadía de Aiguebelle. Allí, el entonces explorador y geógrafo, pensaba encontrar la plenitud de su vocación. En su viaje a Tierra Santa, en 1888, contempla en Nazaret los fundamentos de su llamado: la simplicidad radical de una vida oculta. Carlos había descubierto que en la más banal realidad ordinaria, en su rutina aburrida, estaba la verdadera configuración al misterio del Dios encarnado, oculto en su humanidad en Nazaret.

La Orden Trapense parecía, por lo tanto, la concreción de esos anhelos. Después de su ingreso, es enviado al más pobre de los monasterios, como por él solicitado. El Monasterio de Nuestra Señora del Sagrado Corazón, fundado en 1881, en el pueblo de Akbés, cerca de la ciudad de Alejandreta, actual Turquía, debido a la posibilidad de expulsión de los monjes de Francia, con el creciente anti-clericalismo institucional. En 1882, veinticinco monjes estaban establecidos. Como parte de estas nuevas fundaciones, en 1843, la Abadía de Aiguebelle ya había abierto un primer monasterio en territorio árabe, en la ciudad de Staouéli, en el norte argelino. En 1894, Mons. Luís Gonzaga Martin, entonces Prior de Akbés, fue nombrado Abad de Staouéli, que se convirtió en la Abadía madre del Monasterio del Sagrado Corazón. Argelia se convertía en el centro de la Trapa en el mundo musulmán.

Después de siete años de vida trapense, Carlos de Foucauld, en una carta enviada a la Abadía de Staouéli, comunicaba su salida de la Orden. Se inicia el período más emblemático de su vida, que será marcado por la plenitud vocacional en su ocultamiento en el desierto del Sahara argelino, junto a los tuareg. Carlos, asesinado en 1916, probablemente supo que un año antes, en 1915, el Monasterio de Akbés había sido completamente abandonado. Los monjes ya vivían bajo una constante atmósfera de amenaza por parte de los oficiales turcos. Con el Genocidio Armenio, la situación se volvió insostenible. De igual forma, en 1904, la Abadía de Staouéli, en territorio argelino, también había sido abandonada, debido a las leyes francesas que cercaban el mantenimiento de monasterios. Foucauld, antes de su asesinato, probablemente se entristecía ante la total destrucción de la vida monástica trapense en el mundo árabe-musulmán. Tanto Akbés, donde vivió por años, como Staouéli, donde habitó durante un mes de retiro, ya no existían.

En la década del 30, sin embargo, hubo un segundo esfuerzo de refundación de la Trapa en territorio argelino. Los monjes originarios de Eslovenia y Francia fueron enviados a Argel. Debido a la dificultad de cultivo en Staouéli, el nuevo monasterio, heredero de la primera Abadía, sería establecido, en 1935, en un pueblo de la ciudad de Médea, bajo las montañas del Atlas. Allí, finalmente, iba a florecer la más conocida comunidad monástica trapense de la era moderna. Staouéli ahora era Tibhirine. Esta pequeña construcción, que de tan pobre y por tan poca estructura, había dejado de ser una Abadía, volviendo al status de un Priorato dependiente de Aiguebelle, encarnó en su rutina un carisma muy similar a los anhelos de Foucauld. El Hermano Carlos, cuando llevaba su vida oculta en Nazaret, junto a las monjas clarisas, intuía que la mejor forma de presentar el Cristianismo al mundo musulmán era a través de la fundación de Trapas, "centros de luz y virtudes", como él lo dijo. En aquellos muros, los monjes, integrados a la realidad cultural, movían esa vida fraternal en total unión con los musulmanes. El Monasterio no era sólo otro lugar de oración, sino un puente de encuentro con Dios en su manifestación amorosa en este otro. Tibhirine se había transformado en Tamaransset.

Carlos de Foucauld, como un joven oficial militar liderando una misión en el desierto profundo de Marruecos, fue ayudado por un miembro de la tribu tuaregue. El mundo musulmán causó una profunda impresión en el entonces explorador. Por primera vez, Carlos conoció a un ser humano cuya vida había sido transformada por la oración, la compasión y el desierto. Este encuentro fue un divisor de aguas. Él bebió profundamente del pozo de sus propias frustraciones internas, su insatisfacción con la vida, su fracaso en encontrar el amor, su desilusión con el emprendimiento colonial francés y, sobre todo, su profunda soledad interior. El desierto lo cambió. Él se convirtió en un monje viviendo la soledad con los tuaregues, llamándolos hermanos. El lugar era Tamanrasset.

Christian de Chergé, un monje trapense cuya vida se asemeja a la de Carlos de Foucauld, pasó la mayor parte de su existencia en el Monasterio de Nuestra Señora del Atlas. En 1996, fue asesinado por la milicia islámica, el GIA (Groupe Islamiste Armé), un grupo terrorista en conflicto con el gobierno argelino. Él, así como Carlos, encontró en el mundo musulmán la razón de su conversión. Tanto en su infancia en Argelia, como en su servicio militar durante la Guerra de Independencia, Chergé se impactó con la coherencia espiritual del Islam, sentimiento potencializado cuando un musulmán ofreció su propia vida en salvación a la suya. El desierto lo cambió. Él se convirtió en un monje viviendo la soledad con los árabes, llamándolos hermanos. El lugar era Tibhirine.

0 comentários:

Postar um comentário